La Secretaría de las Mujeres del Gobierno Federal se prepara para abrir una nueva etapa tras confirmarse que Laura Itzel Castillo dejará la presidencia del Senado para asumir el liderazgo de la dependencia. Este anuncio cierra un interinato de dos meses encabezado por la subsecretaria Ingrid Gómez, un periodo de transición que comenzó tras la salida imprevista de Citlalli Hernández en abril. La llegada de Castillo ocurre en un contexto nacional desafiante, donde las demandas civiles exigen resultados contundentes en materia de paridad salarial, refugios para víctimas y la disminución de los índices de violencia contra las mujeres.
La designación de una figura con el peso político de una presidenta del Senado sugiere una intención de dotar a la secretaría de una mayor capacidad de negociación política e institucional. A diferencia de su predecesora, cuyo perfil estaba fuertemente vinculado a la movilización social y la estructura del partido, Castillo aporta una experiencia de corte más técnico y administrativo, derivado de sus gestiones en dependencias como Seduvi y RTP, así como en el ámbito legislativo.
El reto principal para la nueva secretaria será traducir su experiencia en administración pública en estrategias eficientes para transversalizar la perspectiva de género en todas las dependencias del Gobierno Federal. La transición formal se ejecutará una vez que concluyan los periodos ordinarios de la Mesa Directiva del Senado, momento en el cual Castillo deberá asumir de lleno las mesas de trabajo con colectivos feministas, la gestión de presupuestos específicos para la prevención del delito y el fortalecimiento del marco jurídico que protege a las mujeres en el territorio mexicano.

