Tras dos décadas de ausencia en recintos nacionales, una de las colecciones más prestigiosas del mundo regresa a casa. El Museo de Arte Moderno (MAM) abre sus puertas a “Relatos modernos”, una exhibición que reúne 68 obras maestras de la Colección Gelman Santander, acervo que Jacques y Natasha Gelman consolidaron desde la década de 1940. Este reencuentro no es solo una muestra pictórica, sino un hito histórico que permite a las nuevas generaciones de mexicanos acceder a piezas que han recorrido los museos más importantes del globo.

La exposición destaca por presentar diez óleos fundamentales de Frida Kahlo, incluyendo el icónico Diego en mi pensamiento, junto a la majestuosa Vendedora de alcatraces de Diego Rivera. Sin embargo, la curaduría va más allá de los nombres canónicos, integrando piezas de Siqueiros, Tamayo y María Izquierdo. Un detalle técnico de gran relevancia es que 27 de las obras expuestas poseen la declaratoria de Monumento Artístico, lo que garantiza un protocolo de seguridad y conservación de nivel internacional. La muestra estará disponible del 17 de febrero al 17 de mayo, consolidando al Bosque de Chapultepec como el epicentro artístico de la primavera.


